jueves, 26 de abril de 2012

El alcohol en el embarazo


El alcohol en el embarazo
Es perjudicial beber alcohol durante el embarazo?
Se sabe que beber alcohol durante el embarazo puede producir efectos nocivos en el bebé. Los hijos de madres que beben en cantidades importantes pueden padecer lo que se llama síndrome alcohólico fetal, cuadro que se asocia a malformaciones de distintos órganos y a retardo mental. Por lo general este síndrome aparece en madres con antecedentes de alcoholismo previo a la concepción y que continúan con este hábito nocivo durante su embarazo.
Además, la nutrición de la persona alcohólica frecuentemente se ve afectada por el déficit de nutrientes esencial que pueden jugar un rol importante en estos casos, ya que la falta de algunos minerales como el zinc, aumenta los riesgos en el bebé en desarrollo.
¿Qué cantidad de alcohol es perjudicial para el bebé?
Nadie sabe a ciencia cierta cuál es la cantidad de alcohol que se debe ingerir para que el bebé pueda ser afectado, ya que las personas no metabolizan el alcohol de la misma manera. Pero sí se sabe que cuanto mayor es la cantidad de alcohol consumida durante la gestación, mayores son los efectos nocivos sobre el bebé.
La ingesta ocasional de vino o bebidas espirituosas difícilmente pueda afectar al bebé, sin embargo se recomienda a todas embarazadas abstenerse del alcohol durante toda la gestación.
Aún así si optas por beber alcohol durante el embarazo te aconsejamos que evites beber todos los días y dejar sólo su consumo para una celebración ocasional, bebiendo solamente una copa y preferiblemente luego del tercer trimestre de embarazo.
¿Qué sucede si he tomado alcohol antes de enterarme que estaba embarazada?
No existen estudios que demuestren que la ingesta de algunos tragos durante un corto período de tiempo en las etapas tempranas del embarazo pueda afectar al bebé, pero tampoco hay estudios que demuestren lo contrario.
Sin embargo, no debes preocuparte si has bebido algunas copas antes de saber que estabas embarazada. Muchas mujeres pasaron por esta situación en embarazos no planificados y no sucedió nada malo.
De todas formas se recomienda como prevención, dejar de beber alcohol desde el momento que te enteras que estás embarazada y optimizar todos tus hábitos y costumbres.


jueves, 19 de abril de 2012

El alcoholismo, sus efectos y definición.


El alcoholismo, sus efectos y definición.
El alcohol produce sobre el organismo un efecto tóxico directo y un efecto sedante; además, la ingestión excesiva de alcohol durante periodos prolongados conduce a carencias en la nutrición y en otras necesidades orgánicas, lo cual complica la situación. Los casos avanzados requieren hospitalización. Los efectos sobre los principales sistemas del organismo son acumulativos e incluyen un amplio rango de alteraciones en el aparato digestivo, entre las que destacan las úlceras de estómago y de duodeno, la pancreatitis crónica y la cirrosis hepática, así como lesiones irreversibles en los sistemas nerviosos central y periférico. Pueden llegar a producirse desmayos, alucinaciones e intensos temblores, síntomas del síndrome de abstinencia alcohólica más grave, y el delirium tremens, que puede ser mortal a pesar del tratamiento adecuado; esto último contrasta con los síndromes de abstinencia de los opiáceos como la heroína, que aunque muy aparatosos rara vez son fatales. Se ha demostrado en fechas recientes que la ingestión de alcohol durante la gestación, incluso en cantidades moderadas, puede producir daños graves en el feto, especialmente retraso en el desarrollo físico y mental; la forma más grave de este retraso, poco frecuente, se llama síndrome de alcoholismo fetal.

El alcoholismo afecta más a los varones adultos, pero está aumentando su incidencia entre las mujeres y los jóvenes. El consumo y los problemas derivados del alcohol están.

El alcoholismo, a diferencia del simple consumo excesivo o irresponsable de alcohol, ha sido considerado en el pasado un síntoma de estrés social o psicológico, o un comportamiento aprendido e inadaptado. El alcoholismo ha pasado a ser definido recientemente, y quizá de forma más acertada, como una enfermedad compleja en sí, con todas sus consecuencias. Se desarrolla a lo largo de años. Los primeros síntomas, muy sutiles, incluyen la preocupación por la disponibilidad de alcohol, lo que influye poderosamente en la elección por parte del enfermo de sus amistades o actividades. El alcohol se está considerando cada vez más como una droga que modifica el estado de ánimo, y menos como una parte de la alimentación, una costumbre social o un rito religioso.

Es una enfermedad crónica y habitualmente progresiva producida por la ingestión excesiva de alcohol etílico. El alcoholismo parece ser producido por la combinación de diversos factores fisiológicos, psicológicos y genéticos. Se caracteriza por una dependencia emocional y a veces orgánica del alcohol, y produce un daño cerebral progresivo y finalmente la muerte.

Al principio el alcohólico puede aparentar una alta tolerancia al alcohol, consumiendo más y mostrando menos efectos nocivos que la población normal. Más adelante, sin embargo, el alcohol empieza a cobrar cada vez mayor importancia, en las relaciones personales, el trabajo, la reputación, e incluso la salud física. El paciente pierde el control sobre el alcohol y es incapaz de evitarlo o moderar su consumo. Puede llegar a producirse dependencia orgánica (física), lo cual obliga a beber continuamente para evitar el síndrome de abstinencia.

alcoholismo en el ecuador

El Alcoholismo En El Ecuador

El alcoholismo
El alcoholismo es una enfermedad que consiste en padecer una fuerte necesidad de ingerir alcohol etílico, de forma que existe una dependencia física del mismo, manifestada a través de determinados síntomas de abstinencia cuando no es posible su ingesta. El alcohólico no tiene control sobre los límites de su consumo y suele ir elevando a lo largo del tiempo su grado de tolerancia al alcohol.
Hasta el momento no existe una causa común conocida de esta adicción, aunque varios factores pueden desempeñar un papel importante en su desarrollo y las evidencias muestran que quien tiene un padre o una madre con alcoholismo tiene mayor probabilidad de adquirir esta enfermedad.
Ello puede deberse, más que al entorno social, familiar o campañas publicitarias, a la presencia de ciertos genes que podrían aumentar el riesgo de alcoholismo.
Algunos otros factores asociados a este padecimiento son la necesidad de aliviar la ansiedad, conflicto en relaciones interpersonales, depresión, baja autoestima, facilidad para conseguir el alcohol y aceptación social del consumo de alcohol

ESTADISTICAS EN EL ECUADOR
Las estadísticas de la Fuerza Pública, hasta ahora, sostienen la tesis del ministro Jalkh (aunque, durante dos semanas, este Diario pidió al Ministerio del Interior los datos que sustenten sus afirmaciones, pero no entregó la información).

El general Jaime Vaca, director de Operaciones de la Policía, dice que en la primera semana de vigencia de la regulación en la venta de licores hubo una disminución de la violencia y de las denuncias de delitos de un 33%, mientras que la siguiente semana la baja estuvo entre un 20 y 22% a nivel nacional.

“La medida ha servido para reducir en un gran nivel la violencia intrafamiliar y callejera. Lo que se ha hecho en este caso es disminuir un factor de riesgo que puede degenerar en hechos de violencia”, expresa Vaca.

En cuanto a accidentes de tránsito, la estadística policial revela que entre el 11 y el 13 de junio del 2010 se registraron 354 accidentes en las vías, mientras que entre el 25 al 27 de junio, solo 124.



Detalles: Internacionales
América violenta
En América Latina se verifican algunos de los índices más altos del mundo de crimen y violencia. La tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes en esta zona alcanzó los 25,6. En comparación con esta cifra, la tasa en Europa se registró en 8,9, mientras que para la región del Pacífico occidental se ubicó en 3,4, y en Asia suroriental 5,8.

El Caribe
Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la alta ocurrencia de hechos de violencia en Latinoamérica es preocupante en zonas como el Caribe, donde la tasa de homicidios alcanza a 30 casos por cada 100 mil habitantes. Luego se encuentra Sudamérica, con una tasa de 25,6 por cada 100 mil, mientras que en tercer lugar se ubica Centroamérica, con 22 asesinatos por cada 100 mil personas.

miércoles, 18 de abril de 2012

EL ALCOHOLISMO AFECTA AL APRENDIZAJE

El alcohol afecta  al aprendizaje
Después de una noche de fiesta, no es raro que los estudiantes universitarios despierten con un recuerdo borroso de los acontecimientos de la noche pasada, o incluso con una laguna mental.
Pero un nuevo estudio sugiere que beber en exceso puede afectar la memoria en personas jóvenes mucho después de que la resaca ha desaparecido, tal vez debido a daños en el hipocampo, una región del cerebro involucrada en el aprendizaje.
En el estudio, que aparece en la revista Alcoholismo: Clinical & Experimental Research, un grupo de investigadores de España ofrecieron una serie de pruebas sencillas de lenguaje y memoria a 122 estudiantes universitarios entre 18 y 20 años, aproximadamente. La mitad de ellos se auto identificaron como bebedores compulsivos y la otra mitad dijo beber alcohol, pero moderadamente.
En la primera prueba, por ejemplo, los alumnos leían listas de palabras y luego trataban de recordar tantas como pudieran, en ejercicios cada vez más difíciles. En otro, les contaron dos historias y les pidieron volverlas a narrar con la mayor precisión posible.
Los bebedores compulsivos tuvieron un desempeño más pobre que el otro grupo en casi todas las pruebas basadas en palabras, incluso después de que los investigadores controlaron factores de complicación, tales como antecedentes familiares de alcoholismo, consumo de marihuana y trastornos mentales.
En comparación con el grupo moderado, los bebedores compulsivos se distraían fácilmente con nueva información, recordaron menos palabras y retuvieron alrededor de un 4% menos información en las historias.
El estudio no prueba una relación causa-efecto entre el consumo excesivo de alcohol y el deterioro de la memoria. Es posible, por ejemplo, que los estudiantes a quienes se les dificulta aprender y mantener la atención sean más propensos a beber en exceso.
Sin embargo, según los investigadores, los resultados sugieren una “clara asociación” entre el consumo excesivo de alcohol y la dificultad con tareas relacionadas con regiones particulares del cerebro, especialmente el hipocampo y la corteza prefrontal. El hipocampo es especialmente vulnerable a los efectos tóxicos del alcohol, detallan en su estudio.
Thomas Hicklin, profesor asistente de Psiquiatría clínica y Ciencias conductuales de la Universidad del Sur de California, en Los Ángeles, dice que espera que el estudio alerte a los estudiantes universitarios de los riesgos no tan evidentes del consumo excesivo de alcohol.
“Este es un tema importante y un problema multifacético”, dijo Hicklin, que asesora a muchos estudiantes en la Clínica de Cuidado de la Salud de la USC. “Hay mucha presión por parte de los compañeros cuando se trata de beber en exceso, pero los estudiantes necesitan proteger sus cerebros”.
Si el consumo excesivo de alcohol daña el hipocampo, como sugiere el estudio, los investigadores no están seguros de si el daño es permanente. Varios estudios han comprobado que el alcohol es especialmente dañino en cerebros jóvenes e incluso puede afectar el coeficiente intelectual.
Los autores del estudio reciente, con sede en la Universidad de Santiago de Compostela, España, sugirieron investigar a largo plazo, siguiendo a grupos de jóvenes antes y después de haber comenzado y dejado de beber en exceso con regularidad.
Dichos estudios, de acuerdo con ellos, aclararían los efectos del consumo excesivo de alcohol en la memoria a corto plazo, así como en el rendimiento académico.

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martes, 17 de abril de 2012

EL ALCOHOL EN EL CUERPO

El alcohol en el cuerpo
El alcohol tiene un efecto bifásico sobre el cuerpo, lo cual quiere decir que sus efectos cambian con el tiempo. Inicialmente, produce sensaciones de relajación y alegría, pero el consumo posterior puede llevar a tener visión borrosa y problemas de coordinación. Las membranas celulares son altamente permeables al alcohol, así que una vez que el alcohol está en el torrente sanguíneo, se puede esparcir en casi todos los tejidos del cuerpo.

Tras el consumo excesivo puede aparecer la inconsciencia, y niveles extremos de consumo pueden llevar a un envenenamiento por alcohol y a la muerte (una concentración en la sangre de 0.55% (aprox. 5 gramos de alcohol por litro de sangre) podría matar a la mitad de los afectados por parada cardiorespiratoria tras afectación bulbar).[2] La muerte puede también ser causada por asfixia si el vómito, un resultado frecuente de la ingesta excesiva, obstruye la tráquea y el individuo está demasiado ebrio para responder. Una respuesta apropiada de primeros auxilios a una persona inconsciente y ebria es ponerla en posición de recuperación.

Cuando el alcohol llega a la sangre (entre 30 y 90 minutos después de ser ingerido) se produce una disminución de los azúcares presentes en la circulación sanguínea, lo que provoca una sensación de debilidad y agotamiento físico. Lo anterior es debido a que el alcohol acelera la transformación de glucógeno (una sustancia que se encarga de almacenar el azúcar en el hígado) en glucosa y ésta se elimina de forma más rápida.
Otra acción del alcohol es que inhibe a la vasopresina, una hormona sintetizada por el hipotálamo y luego liberada por la neurohipófisis. Esta hormona es la responsable de mantener el balance de los líquidos en el cuerpo, ordenando al riñón que reabsorba agua de la orina. Si la función de la vasopresina falla el riñón empieza a eliminar más agua de la que ingiere y provoca que el organismo busque el agua en otros órganos. Esto provoca que las meninges (membranas que cubren el cerebro) pierdan agua y por tanto aparezca el dolor de cabeza. El alcohol disminuye los niveles de vitamina B1 del organismo.

lunes, 16 de abril de 2012

ALCOHOLISMO EN EL ECUADOR



 
El Alcoholismo En El Ecuador

El alcoholismo
El alcoholismo es una enfermedad que consiste en padecer una fuerte necesidad de ingerir alcohol etílico, de forma que existe una dependencia física del mismo, manifestada a través de determinados síntomas de abstinencia cuando no es posible su ingesta. El alcohólico no tiene control sobre los límites de su consumo y suele ir elevando a lo largo del tiempo su grado de tolerancia al alcohol.
Hasta el momento no existe una causa común conocida de esta adicción, aunque varios factores pueden desempeñar un papel importante en su desarrollo y las evidencias muestran que quien tiene un padre o una madre con alcoholismo tiene mayor probabilidad de adquirir esta enfermedad.
Ello puede deberse, más que al entorno social, familiar o campañas publicitarias, a la presencia de ciertos genes que podrían aumentar el riesgo de alcoholismo.
Algunos otros factores asociados a este padecimiento son la necesidad de aliviar la ansiedad, conflicto en relaciones interpersonales, depresión, baja autoestima, facilidad para conseguir el alcohol y aceptación social del consumo de alcohol


En el Ecuador
El consumo de alcohol en el Ecuador presenta un incremento alarmante. Según la Dirección Nacional de Salud Mental, del Ministerio de Salud Pública (MSP), en 2000 el consumo de alcohol era del 21,4%; en 2001 bajó levemente al 20,6%, pero en 2003 subió al 23,9% y en 2006 llegó al 23,5%.
A nivel de regiones, la Amazonía representa el 36% de los casos, la Sierra el 33,5%, la Costa es el 13,7% y la región insular es cercana al 0%.
Las provincias con mayor número de casos de alcoholismo son Pichincha (619), Manabí (367), Azuay (343), Guayas (303), Imbabura (295), Loja (295), Chimborazo (202), Cañar (169), El Oro (156) y Morona (101).
En cambio, las de menor incidencia son Tungurahua (67), Zamora Chinchipe (57), Los Ríos (53), Sucumbíos (33), Napo (32), Esmeralda (28), Cotopaxi (17), Carchi (5), Bolívar (2), Galápagos (1) y Orellana (1).
El alcohol produce sobre el organismo un efecto tóxico directo y un efecto sedante; además, la ingestión excesiva de alcohol durante periodos prolongados conduce a carencias en la nutrición y en otras necesidades orgánicas, lo cual complica la situación. Los casos avanzados requieren hospitalización. Los efectos sobre los principales sistemas del organismo son acumulativos e incluyen un amplio rango de alteraciones en el aparato digestivo, entre las que destacan las úlceras de estómago y de duodeno, la pancreatitis crónica y la cirrosis hepática, así como lesiones irreversibles en los sistemas nerviosos central y periférico. Pueden llegar a producirse desmayos, alucinaciones e intensos temblores, síntomas del síndrome de abstinencia alcohólica más grave, y el delirium tremens, que puede ser mortal a pesar del tratamiento adecuado; esto último contrasta con los síndromes de abstinencia de los opiáceos como la heroína, que aunque muy aparatosos rara vez son fatales. Se ha demostrado en fechas recientes que la ingestión de alcohol durante la gestación, incluso en cantidades moderadas, puede producir daños graves en el feto, especialmente retraso en el desarrollo físico y mental; la forma más grave de este retraso, poco frecuente, se llama síndrome de alcoholismo fetal.


El alcoholismo afecta más a los varones adultos, pero está aumentando su incidencia entre las mujeres y los jóvenes. El consumo y los problemas derivados del alcohol están.


El alcoholismo, a diferencia del simple consumo excesivo o irresponsable de alcohol, ha sido considerado en el pasado un síntoma de estrés social o psicológico, o un comportamiento aprendido e inadaptado. El alcoholismo ha pasado a ser definido recientemente, y quizá de forma más acertada, como una enfermedad compleja en sí, con todas sus consecuencias. Se desarrolla a lo largo de años. Los primeros síntomas, muy sutiles, incluyen la preocupación por la disponibilidad de alcohol, lo que influye poderosamente en la elección por parte del enfermo de sus amistades o actividades. El alcohol se está considerando cada vez más como una droga que modifica el estado de ánimo, y menos como una parte de la alimentación, una costumbre social o un rito religioso.


Es una enfermedad crónica y habitualmente progresiva producida por la ingestión excesiva de alcohol etílico. El alcoholismo parece ser producido por la combinación de diversos factores fisiológicos, psicológicos y genéticos. Se caracteriza por una dependencia emocional y a veces orgánica del alcohol, y produce un daño cerebral progresivo y finalmente la muerte.


Al principio el alcohólico puede aparentar una alta tolerancia al alcohol, consumiendo más y mostrando menos efectos nocivos que la población normal. Más adelante, sin embargo, el alcohol empieza a cobrar cada vez mayor importancia, en las relaciones personales, el trabajo, la reputación, e incluso la salud física.